lunes, 25 de octubre de 2010

Mi cuerpo y yo...


... conglomerado de tejidos, grasa, ligamentos, huesos. Construido todo junto con una cantidad adecuada de órganos y fluidos. Luego la dosis química de proteínas y aminoácidos, un poco más de ésto o de aquéllo....y ya está: un cuerpo humano.
Materia ordenada para desarrollarse, vincularse, procrear, degradarse y desaparecer...para transformar áquel conjunto de elementos, otra vez en su esencia particular. Volver a su pertenencia anterior.
La creación recupera lo creado siempre.
No hay un final aritmético, desaparece en cualquier momento de su tiempo-espacio. A los pocos minutos de ser o a los 100 años de haber sido por primera vez.
El cuerpo humano es muy frágil.
Por dentro de ese proceso creativo: estoy YO.
Y la relación entre nosotros, es casi siempre conflictiva.
¿cómo hago para indagar lo que nos pasa? ¿cuál es el motivo por el cuál pocas veces, encuentre armonía entre yo y mi cuerpo?
¿Es que se enferma o lo enfermo yo con mi neurosis? ¿se deforma o lo deformo yo con mis pulsiones? ¿quién nació primero, él o yo? ¿nacimos juntos? ¿Yo ya "vivía" antes de mi cuerpo?
cuándo me miro al espejo ¿qué estoy viendo, lo que soy, lo que deseo ser, lo que imagino seré?
cuándo él finalice su ciclo vital....¿qué será de mi?
A medida que indago, menos sé y más miedo me genera.
Para consolarme buscaré respuestas en la religión (¡vaya si consuelan!) si me agrada lo que dicen: obedeceré.
Otra forma podría ser la ciencia: sus respuestas me pueden calmar por un tiempo.
No dejaré de lado los escapes cotidianos y el aturdimiento urbano. !De eso somos expertos¡
¡Tanto huir!...es agotador.
Sé que en algún momento debo detenerme y ver de qué se trata este disparate que soy YO. Porque intimamente percibo que soy el generador de todo el sufrimiento y conflicto con que he vivido siempre, con mis comparaciones, deseos, anhelos, miedos...
Voy a trascender la búsqueda de respuestas.
Voy a intentar quedarme quieto. Silenciar mi cabeza, comenzar a estar atento a mi cuerpo, sin pretender ningún cambio. Sólo nosotros.
Quiero oir que tiene que decirme.

lunes, 18 de octubre de 2010

PROBLEMAS


Interlocutor: ¿enfrentar los problemas es comenzar a resolverlos?
MT: creo que dentro de está pregunta está la respuesta. Veamos detenidamente y con cuidado,
Cuando hablas de "enfrentar" estás diciendo "resistir", y cuando eso sucede, es porque algo no te satisface o consideras que pone en peligro algo que te daba seguridad.
I: no llego a comprender, es que acaso ¿si quiero resolver un problema es que "resisto" a algo que me perturba?...pues claro, ¡por eso tengo un problema...!
MT: pero lo que yo me pregunto es si existe "ese problema"?. Porque si puedo hacer el sencillo ejercicio de abstraerme como centro, y mirar la situación como si fuera una escena de película...tal vez descubra que eso que se llama problema, esta cimentado en un intercambio de imágenes que me aportan seguridad psicológica. Allí reside todo el conflicto.
I: pero vayamos despacio, si me quedo sin trabajo yo entiendo que tengo un problema. Si estoy enfermo o le pasa algo a alguien que quiero, es más de los mismo. Ni hablar si veo que ya no conecto como antes con mi pareja, o algún amigo...podría seguir...
MT: escucha lo que dices, y ve un poco más allá. Porque lo que has hecho recién es hacer una descripción de tus propios miedos, que surgen cuando sientes el peligro de la inseguridad.
El problema surge cuando quiero modificar lo que pasa o lo que es.
El problema toma entidad en la medida que comparo lo que pasa y quiero revertir hacia algo más satisfactorio para mi, para proyectarme en ello.
Cuando un hecho modifica mi rutina, esa área en donde el Yo se siente en calma, aparece el impulso de resistir, sea huyendo o enfrentándolo.

Ahora bien, si puedo detener mi proyección hacia esa situación, a la que el Yo llama"problema". Si tengo la lucidez y capacidad de comprender lo que pasa, evitando el impulso de modificarlo para mi provecho o beneficio.
Toda la relación que existe entre uno y lo que esta sucediendo, cambia radicalmente su punto de encaje.
La energía que se perdía en mi batalla por resolver el "problema", vuelve a uno espontáneamente. Recupero la capacidad y la lucidez perdida en mi laberinto mental, entonces la acción que me vincula hacia esa situación, es totalmente renovada, limpia, sin grietas.
Y aquello a lo que consideraba negativo y doloroso, ahora descubro que es una nueva oportunidad para ser y estar mejor conmigo y todas mis circunstancias.


sábado, 16 de octubre de 2010

LO QUE LA FAMILIA ME DIO


"si siempre haces lo que siempre hiciste, siempre obtendrás lo que siempre obtuviste".
" infierno: repetición constante del mismo acto".
" locura: creer que repitiendo siempre lo mismo obtendré resultados distintos, cada vez" Esta ultima "definición" pertenece a Albert Einstein.

Generación tras generación, nosotros somos el depósito de todo el pasado construido por nuestras familias.
Las rama paterna y materna dieron este fruto que es uno. Pero hoy tengo dentro no sólo esa herencia genética. También estoy inmerso en la conciencia de mis ascendientes.
El pensamiento hace a mi Yo, pero además recibo el goteo de esos antepasados.
Aquellos que fueron mis tatarabuelos....y más allá, vertieron el dolor y el miedo no "resuelto" a sus hijos y herederos. Derramaron a la generación siguiente el conflicto que ellos han recibido, con nuevos agregados...y así sucesivamente de forma exponencial!!!
Somos todo el dolor de la humanidad.

El tiempo psicológico forma al ego. Yo soy tiempo y cómo tal soy un fragmento más.
Si comprendo el mecanismo, esa misma comprensión cierra la fisura por donde se filtra lo viejo y ¡algo se detiene...!
Luego, brota la responsabilidad de vivir con mis reales circunstancias el ahora, aparece la genuina opción de construir este presente, liberado de todos los fantasmas de mis ayeres.




jueves, 14 de octubre de 2010

LA RESPOSABILIDAD Y EL DEBER


Se suele confundir a la responsabilidad con el deber.
Más allá de lo semántico, considero que entre ambas hay sustanciales y profundas diferencias en su significado.
El deber esta intimamente relacionado a lo que es obligatorio, y por lo tanto posee un intenso vínculo con la culpa. Es decir, que el deber es la "rostro noble" de todas las acciones que realizo para enaltecer una imagen propia.
Con el "deber cumplido" como patriota, creyente, esposo/a, pariente, militante, fan, etc...el YO siente la pertenencia de grupo, se identifica con esa tribu, cimienta sus imágenes y así la arrogancia y la vanidad, se convierten en moneda corriente en el individuo...además la violencia es imprescindible para la defensa de todo concepto.
El deber tiene su expresión en la línea temporal, su sustancia encuentra expresión en la memoria y en la imagen futura.
Si el proceso mecánico toca a su fin, una nueva cualidad surge de manera natural, y la relación con todas las cosas muta sin esfuerzo.
Vivir con responsabilidad, es carecer de acciones que buscan premios, reconocimientos, o cualquier tipo de palmas en la espalda.
La responsabilidad es acción limpia, que no busca ni pide nada para si.
El deber antepone siempre el resultado, es decir, la propia recompensa.
ilustracion Pío César Robla

martes, 12 de octubre de 2010

KURT GODEL



teorema de la incompletitud de Gödel








Gódel demostro sin fisuras, a través de las acuaciones de su teorema, lo que venimos sosteniendo respecto al pensamiento.

Mientras busquemos soluciones a nuestros conflictos con ideas, lo que hacemos en realidad es agregar más conflicto.
El pensamiento se mueve dentro del campo de lo conocido y es el resultado de experiencias personales y muy, muy, muy limitadas.
Gödel demuestra que hay axiomas que no se pueden demostrar si son falsos o verdaderos, en la medida que se utilicen axiomas para tal demostración. Es una paradoja contradictoria en si misma.
Con la psíquis pasa algo parecido. El pensamiento no puede llegar a lo desconocido. Siempre se mueve dentro del campo que le da seguridad...y ese campo es el tiempo que el mismo ha edificado experiencia con experiencia, como los ladrillos de una gran cárcel.
Es una paradoja contradictoria que el pensamiento describa lo desconocido. Es un axioma falso.
Detener el mecanismo del pensamiento y que ninguna experiencia deje una marca en ese territorio, es desmoronar la idea de que el pensamiento va a liberar al hombre de sus conflictos.
El pensamiento ES el conflicto.


NO ERES UN INDIVIDUO


Interlocutor: ¿lo qué tu dices es que somos individuos y a la vez estamos relacionados con el resto de la humanidad?
MT: No. lo que digo es que tu no eres un individuo. Tu pensamiento no es tuyo. Tu conciencia no es tuya. Lo que a ti te sucede, tu sufrimiento, tu frustración, tu ansiedad, tu violencia, tu confusión, le está sucediendo a cada uno de los seres humanos que existen ahora.
Sean de donde sean, ricos o pobres, del este o del oeste.
¡Eres un ser humano!
Somos seres humanos, no "yo soy" alguien individual, que está separado de otros. ¡Yo soy todos los seres humanos!
I: pero eso que dices suena mas bien a utopía. No es lo que sucede...
MT: eso es evidente. Lo que sucede es que te consideras un individuo, y como tal debes satisfacer tus deseos, tus impulsos, escapar de tus miedos, defender a tu bandera, a tu creencia, a tus símbolos y esa es la causa de los estragos.

I: pero, ¿cuál es el origen de que yo me crea un individuo separado de los demás?
MT: He hablado que el conocimiento, cuando es empleado psicológicamente para obtener seguridad es la causa de la división y la fragmentación.
I: no entiendo, ¿por qué habría de usar el conocimiento para obtener seguridad?
MT: La fragmentación tiene lugar cuando existe el deseo de seguridad, hablamos de seguridad psicológica. El hombre se siente inseguro y considera que puede lograr un sentimiento psicológico de seguridad mediante el conocimiento.
De esta forma, uno busca posición, prestigio, estatus. El conocimiento es utilizado para la propia satisfacción, porque se ha desbordado hacia el campo psicológico.
I: ¿cómo se ha desbordado?
MT: Cuando el conocimiento ocupa su sitio adecuado es necesario para la vida. conducir el auto, hacer pan, hablar otro idioma, cómo llegar a mi casa, cómo resolver esta ecuación aritmética, a que hora pasa el tren...
La dificultad comienza con la identificación de ese saber, allí se desborda al campo psicológico y comienza la fragmentación.
I: ¿pero la seguridad no es necesaría? Me refiero a que yo quiero sentirme seguro biológicamente...
MT: Permíteme que te pregunte a ti ¿es la seguridad psicológica más importante que la seguridad física o biológica?
I: debo ser absolutamente honesto...pienso que lo que es verdadero es la seguridad física, Pero lo que realmente me preocupa es la seguridad psicológica.
MT: sabes, si investigamos con cuidado, veremos que la seguridad psicológica, es la que impide la seguridad física o biológica.
I: pero, ¿qué dices?
MT: debido a la búsqueda de seguridad psicológica en las imágenes, en las conclusiones, en mis identificaciones, todo eso impide que tenga seguridad biológica. No puedo tenerla, porque la seguridad psicológica dice "yo soy español" "yo soy cristiano" "yo soy un gran cocinero"...
I: pero, nadie acepta eso que dices, la mayoría siente que la seguridad psicológica es buena y muy necesaria, y que cuando esa seguridad está perturbada, encuentra consuelo en otra identificación o escape, como sueles decir siempre.
MT: lo que nos preguntamos es si existe la seguridad psicológica: permanencia, estabilidad...las creencias dan tremenda seguridad y vitalidad...pero, lo que pregunto es ¿todo eso existe en los hechos, en la realidad?
Porque esas creencias que dan ese sentimiento de permanencia, son mi conocimiento, mi seguridad. Ese sentimiento SOY YO, que lo considero la esencia de todo.
Es el YO que da, psicológicamente, completa seguridad.
Es por eso que la individualidad es la causa de los estragos en los que estamos inmersos.
Creer que eres eso con lo que te identificas, considerar que todo lo que tu sabes constituye la estabilidad de tu vida entera, sentir que la pertenencia a una ideología te hace importante frente a los demás, en el momento que te apropias del acto de pensar diciendo "mi pensamiento"....todo ello satura el espacio de la mente y fragmenta al ser.
El yo es el fragmento.
El yo es dolor.
El yo es identificación con el conocimiento.
El yo es la raíz de la individualidad.


domingo, 10 de octubre de 2010

LA INDIVIDUALIDAD


¿Soy individual?
¿El hecho de tener característica propias en mi fisonomía, hace que yo sea una individualidad?
Ni hablemos de cada una de mis experiencias: son ellas, las que forman y nutren ese concepto de que Yo soy Unico.
Sumados estos dos elementos inseparables el resultado es: YO SOY o sea el EGO.
La cualidad más profunda en el Yo es su separatividad. Su íntima y certera convicción de que es una entidad singular, con nombre propio, país, creencia religiosa, y miles de experiencias que lo convierten en el propietario de todas las divisiones que el propugna como cimiento de la individualidad: lo mío, lo tuyo, lo que soy...
¿Soy individual?
Cuando miramos a los otros vemos distintos tipos: en el aspecto, en el idioma o en las costumbres, pero si vamos un poco más hondo en la observación, descubrimos pronto que esos matices son muy superficiales: es como defender la individualidad de los calcetines por el color, el tejido, la calidad, la marca...y hacer de esas divisiones tremendos postulados de vida : ¡¡Por favor que sólo son calcetines!!
Recuerdo ese ejemplo, de alguna escuelas psicológica, que indicaba que la psiquis del hombre era como un iceberg, en donde el consciente es lo que está por sobre la superficie del agua helada, y lo sumergido (90%) eran las capas profundas de esa conciencia, que abarcaban el pre-consciente, in-consciente y no sé cuántas divisiones más.
Con la individualidad sucede algo parecido, aunque invertido...el 90% es la individualidad superficial y el resto está muy sumergido...tapado y ahogado por todo el agoísmo e indiferencia del Yo.
¿Puedo ver la verdad de ésto o simplemente es un mero ejercicio intelectual?
¿Soy serio o lo que se describe aquí es otro entretenimiento...?
No son postulados ideológicos de ningún partido político o reacción religiosa. ¡Esto que sostengo es un hecho, no una conclusión!
La individualidad es egoismo y es la que incrementa el dislate y contradicción constante en la que todos estamos inmersos.
Invertir la ecuación es la tarea.






miércoles, 6 de octubre de 2010

YO Sé


El conocimiento es siempre limitado.
Además de limitado es muy contradictorio. Sobre todo cuando ese conocimiento es auto-referencial, cuando es una descripción de uno mismo.
El conocimiento es el pasado. Está en las raíces de cada una de las experiencias del individuo.
Con el conocimiento forma mis imágenes, y ellas son las causantes de cada una de las heridas recibidas y provocadas.
Si digo que conozco a alguien, en realidad lo que hago es proyectarme sobre otro.
El conocimiento separa, frustra.
Cada vez que digo "yo sé" entro en un espiral de conflictos...porque el conocimiento es siempre limitado.
Cada vez que digo "yo soy" se hace presente la vanidad, la arrogancia, la soberbia, la contradicción.
Enaltecemos y elevamos a sitios olímpicos al conocimiento... y nunca nos detenemos a investigar lo que provoca en el ego.

Me pregunto si existe alguna sabiduría que esté fuera del movimiento del tiempo. Que se halle vacía de conflicto o dolor. Un conocimiento que cuando se exprese en el cerebro, y utilice la lógica para comunicar algo, no forme ninguna imagen en nadie ni en nada.
Hablo de un conocimiento que sea una percepción directa, sin fisuras, ni contradicciones. Que no se quede en mi cerebro acumulando, acumulando y acumulando.
Hablo de ese conocimiento que cuando se hace presente, deshace toda la confusión en que estamos atrapados.


domingo, 3 de octubre de 2010

EL PERDON


El perdón no se da.
Perdón, se pide.

En numerosas ocasiones he oído a personas prestigiosas (psicoterapeutas, educadores, gurús, maestros, etc...) señalar que en sus talleres, seminarios o encuentros, se "trabaja" de manera muy particular el acto de perdonar y perdonarse.
Lo hacen a través de diferentes técnicas de sugestión, o visualizaciones, en donde dentro de un escenario imaginario ideal, el paciente o cursante, perdona a aquellos que lo han herido.
Asi los padres (vivan o no) son liberados por el hijo lastimado a través de ese perdón imaginario que éste mismo les da...(ejemplo clásico.)
En la imagen se abrazan y son felices. En el seminario los participantes lloran y se abrazan felices... también. Todo es belleza y alegría...
Si en ese mismo momento se hicieran los análisis necesarios a cada cursante, los resultados evidenciarían un potente y considerable aumento de las defensas corporales: el cerebro es el gran aliado de lo ilusorio, llevando al cuerpo las sensaciones de las imágenes que en ese instante creamos y creemos.
Cuando el entusiasmo se aquieta, y la dopamina vuelve a su flujo cotidiano...todo pasa a ser como antes era, sólo es cuestión de tiempo para que la realidad demuestre que eso era un nuevo escape.
El tema "perdón" es algo controversial, ligado a la religiosidad o alguna divinidad. Cuando se perdona, el actor que lo hace, siente cierta superioridad moral.
A través del perdón uno expía sus culpas, se aliviana y se siente mejor en relación a un hecho o situación: así las partes vuelven a ser "buenas"...hasta el siguiente conflicto...
Estamos tentados a perdonar, es parte de nuestra vanidad y arrogancia que nos hace creer superiores frente a múltiples hechos.
Lo que quiero decir es que El Perdón sólo es una ruta de ida.
Todos tenemos la capacidad de pedir perdón.
Nadie tiene la virtud de perdonar.
Considero que hacen falta tres elementos anteriores al pedido de perdón, para que la acción expiatoria brote y florezca:
1) reconocer sin duda alguna ser el causante de una acción, hecho, situación, etc, que le ha provocado un daño, una herida, una ofensa, a otra persona.
2) Arrepentimiento verdadero, y
3) aceptar las consecuencias del acto.
Entonces pido perdón...es inevitable que suceda ese pedido, es espontáneo y liberador. Aunque las consecuencias sean duras o amargas (rupturas, separaciones, soledad...)
En la reparación que pretendo con el perdón, YO no importo. Importa la otra persona, aquella que fue herida, sometida, dañada.
En la reparación que pretendo con el perdón, no debo querer lavar mi imagen, ni limpiar mi nombre. Yo no importo, importa el otro.
Pedir perdón es un acto liberador cuando el ego se aquieta. Cuando permite ver que el otro es mi propio reflejo.
Cuando se piensa demasiado en pedir perdón, cuando se insiste en una reparación, cuando el perdón se organiza como si fueran vacaciones (se busca el sitio ideal, el momento justo, la hora adecuada, el regalo oportuno), diré que eso es simple especulación.
Pedir perdón es un acto espontáneo que nace en el medio del vientre.
Y duele, porque en ese instante el Ego queda expuesto con sus podredumbres y miserías.
Después de eso hay cierta paz.